Prof. Edgar Lopategui Corsino
M.A., Fisiología del Ejercicio

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UN ENFOQUE NUEVO HACIA LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL EJERCICIO:
LAS PRIMERAS RECOMENDACIONES DE ACTIVIDAD FÍSICA

Prof. Edgar Lopategui Corsino
M.A., Fisiología del Ejercicio

Catedrático Asociado
Universidad Interamericana de Puerto Rico
Recinto Metropolitano
 Facultad de Educación y Profesiones de la Conducta

Departamento de Educación
Programa de Tecnología Deportiva

PO Box 191293, San Juan, PR 00919-1293
[email: elopategui@intermetro.edu, elopateg@gmail.com, saludmedpr@gmail.com, Tel: 250-1912, X2286, 2245]

Cómo citar de esta referencia:
Lopategui Corsino, E. (2022). Un enfoque nuevo hacia la actividad física y el ejercicio: Las primeras recomendaciones de actividad física. Saludmed.com: Ciencias del Movimiento Humano y de la Salud. Recuperado de http://saludmed.com/es/pa1995.html o de http://saludmed.com/es/pa1995.pdf

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Sumario  |  Introducción  |  Preliminares  | Conceptos Básicos  |  Recomendaciones  |  Pirámide de Actividad Física | Conclusión  |  Referencias

Sumario

Este manuscrito discute el origen de las directrices de actividad física publicadas en la década de los noventa, según fueron recomendadas por las diversas Asociaciones y Organizaciones en los Estados Unidos de Continentales (ACSM, AAHPERD, CDCP, AHA, NIH).  Luego de una introducción, se describen los conceptos de salud, bienestar, calidad de vida, ciencias del ejercicio, actividad física, actividad física moderada, inactividad física, ejercicio, ejercicio de baja intensidad, aptitud física, y prescripción de ejercicio.  También, se explica el uso de la Pirámide de la Actividad Física como una guía general para motivar a las personas a ser más activos e involucrarse en actividades físicas diarias de moderada intensidad que acumulen como mínimo 30 minutos durante la mayoría de los días que comprende la semana.  Además, se detalla la importancia de la señalada pirámide como modelo para la planificación de programas de ejercicio sistemáticamente estructurados, dirigidos hacia la población aparentemente saludable (adultos, adolescentes, y niños) y para aquellos que padecen de enfermedades crónico-degenerativas (e.g., cardiopatías coronarias, hipertensión, diabetes sacarina, cáncer, osteoporosis, distrés, entre otras).

  Palabras Claves:  movimento, movimiento humano, ciencias del ejercicio, actividad física, ejercicio, aptitud física, curva de dosis-respuesta, pirámide de actividad física, escala continua de la actividad física, expendio energético, equivalente metabólico, METs, inactividad física, enfermedades crónico-degenerativas, intensidad, intensidad baja, intensidad moderada, prescripción de ejercicio.

Abstract

This paper describes the physical activity guidelines published during the nineties, as was recommended by the various Associations and Organizations in the United States of America (ACSM, AAHPERD, CDCP, AHA, NIH).  After an introduction, the concepts of health, well-being, quality of life, exercise sciences, physical activity, moderate physical activity, exercise, low-intensity exercise, physical fitness, and exercise prescription are described.  Also, the use of the Physical Activity Pyramid is explained as a general guide to motivate people to be more active and engage in moderate-intensity daily physical activities that accumulate at least 30 minutes on most days that comprise the week. In addition, it is exposed the importance of such pyramid as a model for the planning of systematically structured exercise programs, directed towards the apparently healthy population (adults, adolescents, and children), and for those who suffer from chronic-degenerative conditions (e.g., coronary heart disease, hypertension, diabetes mellitus, cancer, osteoporosis, distress, among others).

  Key Words:  movement, human movement, physical activity, exercise, physical fitness, exercise sciences, dose-response curve, physical activity pyramid, physical activity continuum, energy expenditure, metabolic equivalent, METs, physical inactivity, chronic-degenerative diseases, intensity, low intensity, moderate intensity, exercise prescription.

INTRODUCCIÓN       

        La actividad física, el ejercicio y la aptitud física han sido unas dimensiones vitales de la salud estudiadas por varias décadas (Bouchard et al.,1990).  Como prevención primaria, se han desarrollado guías de actividad física, tanto para adultos como para la población pediátrica.  El escrito actual expone el desarrollo de estas primeras recomendaciones.  Se incluye el modelo inicial establecido para las recomendaciones de actividad física, basado en su duración, intensidad y frecuencia

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CONSIDERACIONES PRELIMINARES

                Entre los años 1995 y 1996 fueron publicados dos informes, instaurando nuevos enfoques y actualizaciones de recomendaciones y guías dirigidas a prevenir y preservar nuestra salud.  Diversas organizaciones del Gobierno Federal y Asociaciones sin fines de lucro han hecho claro su posición en cuanto a las recomendaciones dietéticas y cantidad de actividad física necesarios para alcanzar un nivel óptimo de bienestar (Pate, 1995; U.S. Department of Health and Human Services [USDHHS], 1998).

        Por ejemplo, en el 1995, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos Continentales (United States Department of Agriculture, USDA), y los Servicios de Salud y Humanos (Health and Human Services, HHS) revisaron las Recomendaciones Dietéticas para los Norteamericanos, las cuales incluyen por primera vez un nuevo énfasis sobre la importancia del ejercicio para mantener y/o mejorar el peso corporal (Kennedy, Meyers & Layden, 1996). En ese mismo año, basado en los hallazgos de estudios epidemiológicos que evidencian los beneficios de la salud que se derivan de la práctica de actividades físicas moderadas (ver Gráfico
2 y Tabla 1), los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, abreviado con las siglas CDCP), y el Colegio Americano de Medicina Deportiva (American College of Sports Medicine, abreviado con las siglas ACSM) plantearon su posición en cuanto a la función de la actividad física en la salud colectiva (Pate, et al, 1995).  Posterior a esta nueva guía de actividad física, agencias federales de salud publicaron dos informes que exponen sus posiciones y consenso en cuanto a la función de la actividad física moderada en prevenir enfermedades crónico-degenerativas (particularmente las cardiopatías coronarias, abreviado CC), y el riesgo de muertes prematuras (NIH consensus development panel on physical activity and cardiovascular health, [NIH], 1996; U.S. Department of Health and Human Services, [USDHHS], 1996).  Una de estas publicaciones es el informe que ha diseminado el Cirujano General de los Estados Unidos Continentales, dirigido hacia la Actividad Física y la Salud (USDHHS, 1996).  Este documento enfatizó la importancia de todo tipo de actividad física para mantener una buena salud y prevenir enfermedades crónico-degenerativas.  En otra instancia, el Instituto Nacional de Salud (National Institute of Health, abreviado con las siglas NIH) recalcó los beneficios cardiovasculares que se obtienen mediante la práctica regular de actividades físicas de intensidad moderada (NIH, 1996).


CONCEPTOS BÁSICOS 

        Para poder entender y aplicar los nuevos enfoques sobre la actividad física y la salud (vea Tabla 1), es de vital importancia conocer ciertos términos y conceptos utilizados en estos informes (ver Tablas 1-2).  Primeramente, se deben repasar los conceptos de salud, bienestar y calidad de vida y ciencias del ejercicio. Desde el punto de vista holístico (integración interdependiente de las dimensiones que constituyen la salud), la salud se define como un estado dinámico de bienestar y funcionamiento óptimo a nivel de lo físico, mental (o intelectual), social (interacción con otras personas), emocional, ambiental (o ecológica), financiera (o económica) y la salud comunitaria (interrelaciones de la salud personal con la comunidad y el ambiente), y no meramente la ausencia de enfermedad o incapacidad.  Estas son las dimensiones (o componentes de la salud).  Es importante recalcar que no existe una buena salud si uno de los componentes o dimensiones de la salud (lo físico, mental, emocional, social, y espiritual) se encuentran en detrimento.  Por otro lado, bienestar describe la adecuada adaptación de las dimensiones física, mental, emocional, social, y espiritual a cualquier nivel de salud o enfermedad (Bedworth & Bedworth, 2010, p. 234; Ciziceno, 2022; Cottrell, Seabert, Spear, & McKenzie, 2023, capítulo 1, glosario; Edlin & Golanty, 2023, capítulo 1; Hales & Tunks, 2022, pp. 4-5; Joint Committee on Health Education and Health Promotion Terminology, 2021, p. 3; Lee & Fang, 2013; Lopategui Corsino, 1997, pp. 1, 3; Lopategui Corsino, 2006, pp. 4, 6, 9).  Los determinantes a nivel de la salud poblacional (diseminación pública de las estrategias de salud) son: 1) genéticos, 2) los comportamientos, 3) el ambiente físico, 4) el grado del cuidado médico, 5) los factores físicos y 6) la formulación de políticas (Porche, 2023, p. 4).

Tabla 1: Principios del Modelo de Actividad Física.
  Las personas sedentarias pueden mejorar su salud a través de actividades físicas moderadas integradas diariamente.  
  Las actividades físicas regulares reducen los riesgos de salud vinculados con las primeras causas de enfermedad y muerte en los Estados Unidos de Continentales y aplicable a Puerto Rico.  
  Aumentar la cantidad de actividad física asegura mayores beneficios de salud.  

        Un nivel alto de buena salud o bienestar se adquiere principalmente mediante la práctica de comportamientos saludables (estilos de vida apropiados) (Breslow, 1990, pp. 155-163).  Ciertamente, la práctica diaria de estilos de vida activos (i.e., incorporación regular de actividades físicas a una moderada intensidad que acumulen 30 minutos o más durante la mayoría de los días de la semana) juega un papel importante en la prevención de enfermedades crónico-degenerativas (e.g., CC, hipertensión, diabetes sacarina, osteoporosis, cáncer en el colon, ansiedad y depresión, entre otras), y en un menor grado de riesgo para muertes prematuras (Blair, & Connelly, 1996; Blair, Kampert, Col III, Barlow, Macera, Paffenbarger, Jr, & Gibbons, 1996; Bouchard, Shephard, Stephens, Sutton, & McPherson, 1990, pp. 3-28; Lee & Paffenbarger, Jr, 1996; Paffenbarger, Jr., Hyde, & Wing, 1990; Pate et al, 1995; Shephard, 1995; Slattery, 1996).

        Cuando se discute el concepto de calidad de vida, se alude particularmente a grupos o comunidades, en los cuales existe un óptimo bienestar entre las cinco dimensiones que constituyen la salud, e incluye la integración familiar, participación comunitaria activa, el lograr establecer estilos de vida adecuados (e.g., actividad física regular, buena alimentación y otros) y calidad ambiental (Lopategui Corsino, 1997, p. 6).  En otra perspectiva, la calidad de vida puede vislumbrarse como un estado del bienestar o estándar de vida. Bajo esta concepción, la calidad de vida puede comprender al ser humano como individuo aislado, a las comunidades y naciones.  Por lo común, la calidad de vida dependerá de los factores físicos, psicológicos, socioculturales, demográficos, ambientales (e.g., entornos externos [ejemplo: pandemia del COVID19] y políticos), económicos (o financieros) y el cuidado de la salud (e.g., los estilos de vida actuales).  Más aún, a nivel individual, la calidad de vida puede ser subjetiva, dado que depende de las percepciones del bienestar personal (e.g., percepción de satisfacción en la vida), dentro de un ambiente particular (Ciziceno, 2022; da Cal Seixas & de Moraes Hoefel, 2022, p. 6; Kassianos & Tsounta, 2022; Tsai Tan, 2022; van Staalduinen, 2022).

        El término movimiento, por sí solo, se refiere al acto de cambiar de un lugar o posición.  Por el otro lado, el concepto movimiento humano alude a esta alteración de la ubicación, pero aplicado a la postura del cuerpo y siempre basado en un punto de referencia, es decir, relativo a un segmento del cuerpo o a una estructura física en el entorno, o espacio, físico (Bindal, 2018, pp. 62-63; Kent, 1998, pp. 326, 329).  El movimiento corporal se produce por la acción de los músculos esqueléticos, lo cual implica la utilización y liberación de energía. Esto último es importante, particularmente cuando se practican actividades físicas.

        Por su parte, aquel campo de la salud aplicada, coligado a los principios de la salud global, consiste en las ciencias del ejercicio y del deporte.  Éste representa un contexto conexo a los principios de la salud que están mediados por los aspectos clínicos de la medicina del deporte.  Las ciencias del ejercicio contribuyen a mejorar la salud global, como es el caso de su aporte investigativo para el desarrollo de las guías de actividad física, la prescripción de ejercicio y el desarrollo de políticas que asisten en la prevención de afecciones de la salud (e.g., enfermedades crónico-degenerativas, obesidad y otras) que se originan de la inactividad física y el comportamiento sedentario.  Tal enfoque también se asocia con la tendencia conocida como el Ejercicio es Medicina. El recurso medular que emplea las ciencias del ejercicio conducentes a la prevención, o terapéutica, de contextos que afectan adversamente a la salud (e.g., enfermedades cardiovasculares, osteoporosis prematura y otras), es el movimiento (i.e., el ejercicio, la actividad física y el deporte) (Mileva & Zaidell, 2022).

Tabla 2: Conceptos Básicos Relacionados con el Nuevo Enfoque sobre el Impacto de la Actividad Física Regular en la Salud Pública.

Actividad Física

: Cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueletales que resulta en gasto energético.

Actividad Física Moderada

: Aquella actividad que resulta en un gasto energético fluctuando entre 3 a 6 METs o de 150 a 200 kilocalorías (kcal) por día.

Ejercicio

: Aquella actividad física planificada, estructurada, repetitiva y dirigida hacia un fin, es decir, para el mejoramiento o mantenimiento de uno más de los componentes de la aptitud física.

Aptitud Física

: Conjunto de atributos que las personas poseen o alcanzan relacionado con la habilidad para llevar a cabo actividades físicas.
NOTA. Adaptado de: "Physical Activity, Exercise, and Physical Fitness: Definitions and Distinctions for Health-Related Research," por: C. J. Caspersen, K. E. Powell, y G. M. Christensen, 1985, Public Health Reports, 100(2), p. 129. Recuperado de http://pubmedcentralcanada.ca/pmcc/articles/PMC1424733/pdf/pubhealthrep00100-0016.pdf; "Physical Activity and Health", por U.S. Department of Health and Human Services, 1996, p. 2

        En la actualidad, aún existe confusión sobre los conceptos de actividad física y ejercicio.  Una gran cantidad de profesionales y educadores en salud intercambian estos términos como sinónimos.  Esta confusión estuvo presente por muchos años entre los investigadores epidemiólogos (Taylor, 1983).  No fue hasta la publicación del artículo de Caspersen, Powell y Christenson (1985) donde se propuso una definición estándar para los conceptos de actividad física, ejercicio y aptitud física (ver Tablas 2 y 3).  Según estos investigadores, la actividad física representa "cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que resulta en gasto energético".  Por su parte, la actividad física moderada es aquella que resulta en un costo energético entre 3 a 6 METs, ó de 150 a 200 kilocalorías (kcal) por día (Pate et al, 1995; USDHHS, 1996).  Cuando se habla de inactividad física, se hace referencia al incumplimiento de las directrices de actividad física (Thivel et al., 2018).

Tabla 3: Comparación entre Actividad Física y Ejercicio.
  CARACTERÍSTICA   ACTIVIDAD FÍSICA   EJERCICIO  

 

Movimiento Corporal
mediante los
Músculos Esqueléticos

  SI   SI  

 

Gasto Energético (kcal)

  SI   SI  

 

Fluctuación:
Alto a Bajo

  SI   SI  

 

Relación con la:
Aptitud Física

  Correlación Positiva   Alta Correlación Positiva  

 

Planificación

  NO  

Diseño estructurado:

  Plan de movimientos corporales repetitivos.

Objetivo:

  Mantener o mejorar los componentes de la aptitud física.
 
NOTA. Adaptado de: "Physical Activity, Exercise, and Physical Fitness: Definitions and Distinctions for Health-Related Research," por C. J. Caspersen, K. E. Powell y G. M. Christensen, 1985, Public Health Reports, 100(2), p. 129. Recuperado de http://pubmedcentralcanada.ca/pmcc/articles/PMC1424733/pdf/pubhealthrep00100-0016.pdf

        Por el otro lado, ejercicio es aquella actividad física planificada, estructurada, repetitiva y dirigida hacia un fin, i.e., para el mejoramiento o mantenimiento de uno más de los componentes de la aptitud física (Caspersen, Powell & Christenson, 1985).  Un ejercicio físico de baja intensidad se define como aquel que se encuentre entre 40-50% del consumo de oxígeno máximo (VO2máx) o frecuencia cardíaca de reserva (FCresv), i.e., ejercicios durante el cual la persona es capaz de hablar (ACSM, 1995, pp. 158, 168; Howley & Franks, 1992, p. 4; Pollock, et al., 1994).  Estas intensidades son recomendadas para poblaciones con enfermedades crónico-degenerativas (e.g., CC) (Pollock, Wilmore & Fox, 1990), y personas mayores, particularmente porque reducen los eventos coronarios fatales y no fatales, y aumentan las lipoproteínas de alta densidad (Pollock, et al., 1994).

        Aptitud física representa un "conjunto de atributos que las personas poseen o alcanzan relacionado con la habilidad para llevar a cabo actividades físicas" (Caspersen, Powell & Christenson, 1985).  El concepto de prescripción de ejercicio se refiere al proceso mediante el cual a una persona se le diseña un programa de ejercicio en forma sistemática e individualizada; incluye la cuantificación de variables que determinan la dosis de ejercicios, tales como el tipo de ejercicio, frecuencia, duración, y progresión (ACSM, 1995, p. 153-176; Howley & Franks, 1992, p. 362).


PRESENTACIÓN HISTÓRICA DE LAS NUEVAS RECOMENDACIONES DE ACTIVIDAD FÍSICA

        El informe publicado por el CDCP y la ACSM (Pate et al., 1995) presentó nuevas recomendaciones de salud pública con respecto a la actividad física (ver Tablas 4, 8 y Gráfico 1).  El documento enfatizó la práctica diaria de actividades físicas a una intensidad moderada (de 3 a 6 METs).  Además, se recomienda la acumulación de las actividades físicas durante el curso del día.  La cantidad acumulada de actividad física por día debe alcanzar los 30 minutos.  La actividad física acumulada no tiene que ser continua.  Sesiones cortas de actividades físicas pueden contribuir al total de los 30 minutos de actividad física recomendados diariamente.

Tabla 4: Principios del Enfoque hacia la Actividad Física.
  CARACTERÍSTICAS   DESCRIPCIÓN  
  Intensidad Moderada   3 - 6 METSs o 150-200 kcal • min-1  
  Acumulación Diaria de Actividades Físicas   30 minutos o más por día  
  Intermitente   Sesiones cortas de actividades físicas  
  Regularidad   Incorporación diaria de actividades físicas, preferiblemente todos los días  
NOTA. Información de: "Physical Activity and Public Health. A Recommendation from the Centers for Disease Control and Prevention and the American College of Sports Medicine" por R. R. Pate, et al, 1995, Journal of the American Medical Association, 273(5), p. 404.; "Physical Activity and Health", por U.S., Department of Health and Human Services, 1996.
 
Gráfico 1: Modelo de Actividad Física. Descripción esquemática de las recomendaciones para mantener una apropiada salud mediante la incorporación regular y acumulativa de actividades físicas. (Datos de: "Physical Activity and Public Health. A Recommendation from the Centers for Disease Control and Prevention and the American College of Sports Medicine" por R. R. Pate, et al, 1995, Journal of the American Medical Association, 273(5); "Physical Activity and Health: A Report of the Surgeon General", por: U. S. Department of Health and Human Services, 1996. Recuperado de http://www.cdc.gov/nccdphp/sgr/pdf/sgrfull.pdf).

        Según se observa en la Curva de Dosis-Respuesta (vea Gráfico 2), las actividades de intensidad moderada confieren beneficios de salud (Pate, et al., 1995).  Además, los individuos con un nivel inicial bajo de aptitud física que se involucren en actividades físicas obtienen una mayor cantidad de beneficio de salud en comparación con aquellos que no son físicamente activos.  

Gráfico 2: Curva de Dosis-Respuesta. Esta curva representa el mejor estimado de la relación entre la actividad física (dosis) y el beneficio de la salud (respuesta). (Adaptado de: "Physical Activity and Public Health. A Recommendation from the Centers for Disease Control and Prevention and the American College of Sports Medicine" por R. R. Pate, et al, 1995, Journal of the American Medical Association, 273(5), p. 404).

        Ejemplos de dichas sesiones cortas de actividades físicas incluyen (vea Tablas 5 a 7 y Gráfico 3), caminar una distancia dada en vez de utilizar el automóvil, por ejemplo, caminar para un almuerzo moderado; estacionar el automóvil lejos de la entrada del centro comercial y disfrutar la caminata; evitar el uso del elevador y preferir subir caminando las escaleras; al ver la televisión, practicar ejercicios calisténicos o correr una bicicleta estacionaria; entregar mensajes personalmente dentro del edificio en que se trabaja en vez de usar el teléfono; sustituir la televisión por actividades recreativas y pasatiempos activos/físicos, tales como proyectos de mantenimiento en el hogar, baile social (preferiblemente en lugares donde no se fume ni consume alcohol), boliche, entre otros; no utilizar el control remoto de la televisión, y optar por levantarse de la silla para cambiar los canales; caminar en los alrededores del trabajo u hogar; preferir la práctica de actividades físicas cotidianas, tales como la limpieza diaria en el hogar, jardinería, podando los árboles con tijeras manuales, mudanza física de cajas/muebles, y jugar activamente con los hijos.

Tabla 5: Ejemplos de Actividades de Moderada Intensidad. Sustituir Actividades Sedentarias por Aquellas Activas.
  ACTIVIDAD SEDENTARIA   RECOMENDACIÓN  

  Guiar automóvil  

Caminar, correr bicicleta.

 

  Estacionar el carro cerca de la
entrada del centro comercial
 

Estacionar más lejos y caminar.

 

  Subir con el elevador  

Subir escaleras caminando.

 

  Sentado en el balcón  

Caminando en los alrededores de la casa.

 

  Enviar mensajes por teléfono
en el mismo trabajo
 

Entregar mensajes personalmente.

 

  Ver televisión  

Calistenia, correr bicicleta.

 
  Utilizar el control remoto  

Levantarse y cambiarlo manual.

 

NOTA. Adaptado de: "Physical Activity and Public Health. A Recommendation from the Centers for Disease Control and Prevention and the American College of Sports Medicine" por R. R. Pate, et al, 1995, Journal of the American Medical Association, 273(5), p. 404.; "Physical Activity and Health", por U.S., Department of Health and Human Services, 1996, p. 2.

 

Tabla 6: Ejemplos de Actividades de Moderada Intensidad de Trabajo en el Hogar.
  TRABAJO EN EL HOGAR   GENERAL  
  Jardinería   Jugar Activamente con Niños  
  Podar Árboles   Baile Social  
  Podar la Grama   Pasear el Perro  
  Lavar y Encerar el Automóvil   Caminar Ligero  
  Mudanza de Muebles o Cajas      
  Limpieza en la Casa      
NOTA. De "Physical Activity and Public Health. A Recommendation from the Centers for Disease Control and Prevention and the American College of Sports Medicine" por R. R. Pate, et al, 1995, Journal of the American Medical Association, 273(5), p. 404.; "Physical Activity and Health", por U.S. Department of Health and Human Services, 1996, p. 2.

        Para aquellos cuyos trabajos lo confinan a un escritorio, se sugiere: 1) intermitentemente efectuar ejercicios de flexibilidad y calisténicos que involucre las extremidades superiores, inferiores, y el abdomen (esto podrá mejorar el tono muscular; 2) levantarse del escritorio como mínimo una vez cada hora para caminar en los alrededores de su trabajo; y 3) ser más activos durante el tiempo del "coffee break", y el almuerzo.

Tabla 7: Actividades Físicas Recomendadas para Trabajos Sedentarios.
  TRABAJO INACTIVO/EVENTO   ACTIVIDAD FÍSICA SUGERIDA  

  Sentado en la Oficina por un
 Periodo Prolongado
 

De forma intermitente, realizar ejercicios de estiramiento, calisténicos, o isométricos que desarrollen la tonicidad muscular en las extremidades superiores, inferiores y abdomen.

 

  Confinado a un Escritorio  

Levantarse como mínimo una vez cada hora para caminar en los alrededores de su trabajo.

 

  Receso y Almuerzo  

Ser más activo, Ejemplo: caminar.

 

  Enviar mensajes por teléfono  

Entregarlo personalmente.

 

        Esta primera directriz de actividad física fue sugerida para programas de ejercicios dirigidos hacia la población aparentemente saludable (adultos, adolescentes, y niños) y para poblaciones especiales, tales como los que padecen de enfermedades crónico-degenerativas (e.g., CC, artritis y otras similares), personas mayores, población obesa, pacientes de SIDA y aquellos con problemas psicológicos (e.g., distrés, depresión y otros) (Blair, 1995; Hooper, & Leoni, 1996; McMillen & Turman, 1996; Parr, 1996; Pollock et al., 1994).

Gráfico 3: Ejemplo de Actividades Físicas Moderadas. Listado de actividades física que fluctúan desde menos vigoroso y más tiempo hasta más vigoroso y menos duración. (Adaptado de: "Physical Activity and Health: A Report of the Surgeon General", por: U. S. Department of Health and Human Services, 1996, p. 2).

        En resumen, el informe sugirió que la población adulta debe acumular un total de 30 minutos o más de actividades físicas a una intensidad moderada durante la mayoría de los días de la semana (preferiblemente todos los días) (ver Tabla 4, 8 y Gráfico 1).  Se indicó que las mencionadas sugerencias sobre la actividad física y salud complementaban el método tradicional utilizado para prescribir ejercicio (ver Tabla 8).  Se enfatizó que para aquella población que prefiera participar en programas de ejercicios estructurados, pueden optar por actividades físicas de mayor intensidad, tales como trotar, natación y correr bicicleta durante 30 minutos diariamente.

        Posterior a este primer mensaje de actividad física, se dio a conocer el informe del Cirujano General de los Estados Unidos Continentales (USDHHS, 1996).  Este documento revisa la literatura tocante a la actividad física y salud.  Entre los principales hallazgos se encuentran: 1) las personas que son comúnmente inactivas pueden mejorar su salud y bienestar al incorporar actividades físicas regulares de moderada intensidad, 2) para poder alcanzar los beneficios de salud, las actividades físicas no tienen que ser agotadoras, 3) se obtienen mayores beneficios de salud al aumentar la cantidad (duración, frecuencia, o intensidad) de las actividades físicas, 4) la práctica de actividades físicas regulares reduce el riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas-degenerativas y de muerte prematura ocasionada por las primeras causas de muerte observadas en los Estados Unidos de Norteamérica y Puerto Rico, 5) aumentando la cantidad de actividades físicas resulta en mayores beneficios de salud.

        En conclusión, el modelo primigenio de actividad física se caracterizaba por los siguientes principios (ver Tablas 1, 4, 10 y Gráfico 1): 1) intensidad moderada (3-6 METs, ó 150 - 200 kcal/día), 3) acumulación diaria de actividades físicas (30 minutos o más por día), 3) intermitente (sesiones cortas de actividades físicas) y 4) regularidad (incorporación diaria de actividades físicas, preferiblemente todos los días de la semana).  Se recalcó que lo más importante es llevar el mensaje de fomentar un estilo de vida más activo.  Como corolario a esto, tenemos 1) alguna actividad física es mejor que ninguna y 2) llevar a cabo actividades físicas de baja a moderada intensidad es mejor que permanecer sedentario.


LA PIRÁMIDE DE ACTIVIDAD FÍSICA

        La Pirámide de Actividad Física fue conceptualizada originalmente por "Park Nicollet Medical Foundation" (vea Gráfico 4 y Tablas 9-10).  Su origen se fundamenta en el modelo de la Pirámide Alimentaria concebida por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.  La Pirámide de Actividad Física representa las metas semanales de actividad física, y es flexible, dependiendo de las necesidades individuales y del historial de actividad física (Norstrom & Conroy, 1995, 1996).

        Comenzando con la base, cualquier programa de actividad física puede progresar con el tiempo al incluir otras categorías.  Un programa de actividad física para personas sedentarios puede comenzar mediante el establecimiento de metas dirigidas a incrementar la cantidad de actividades físicas diarias que se disponen en la base de la Pirámide de Actividad Física.  Por otro lado, aquellos individuos que ocasionalmente llevan a cabo actividades físicas pueden ser más regulares si aumentan las actividades físicas representadas en la sección central de la pirámide.  La Pirámide de Actividad Física sirve de guía y modelo para aquellas personas que practican actividades físicas sobre una base regular en la semana.  En este tipo de población, la Pirámide ofrece un enfoque equilibrado hacia la actividad física y refuerza su programa de ejercicio actual.

        La Pirámide de Actividad Física representa un modelo que visualmente describe el nuevo mensaje sobre la actividad física y salud.  Esta simple herramienta enfatiza la importancia del movimiento físico en mejorar la salud y debe asistir al público en alcanzar metas realísticas en regímenes de actividades físicas semanales.

Gráfico 4: La Pirámide de la Actividad Física. Descripción pictórica de la pirámide que incluye las guías actividad física de 2008 dentro del concepto de prescripción de ejercicio (Adaptado de: "The Activity Pyramid: A New Easy-to-Follow Physical Activity Guide to Help you get Fit & Stay Healthy", [Brochure]. Copyright 1996 por Institute for Research and Education HealthSystem Minnesota).

NIVELES PARA LA PIRÁMIDE DE LA ACTIVIDAD FÍSICA

        La Pirámide de Actividad Física consiste de cuatro niveles y seis secciones, cada una representando diversos aspectos del perfil típico de un programa de actividad física (vea Gráfico 4 y Tabla 9).

Primer Nivel: Base de la Pirámide

        La Base de la Pirámide de Actividad Física representa las Actividades Físicas Diarias.  En este nivel es donde se recomienda participar en el nuevo enfoque de actividad física y salud, i.e., participar en actividades físicas diarias de moderada intensidad que acumulen 30 minutos o más en la mayoría de los días de la semana.  Particularmente para la población sedentaria, se sugiere un cambio hacia actividades cotidianas activas, tales como levantarse y cambiar los canales de la televisión en vez de utilizar el control remoto, subir las escaleras caminando en vez de utilizar el elevador, entre otras modificaciones.  Se recomienda tratar de incorporar durante el día y semana todas aquellas posibles actividades físicas breves, de manera que como mínimo se acumule 30 minutos diarios de dichas actividades.

Segundo Nivel: Actividades Físicas Aeróbicas

        El segundo nivel de la Pirámide (el nivel de Ejercicios Aeróbicos/Recreativos) representa el modelo tradicional de aquella época (ACSM, 1995, pp. 158-166) para el diseño/planificación de actividades físicas y ejercicio cuantificado por variables específicas.  Las guías para la prescripción de ejercicio vigentes incorporan las recomendaciones de actividad física más recientes (ACSM, 2021, pp. 142-161, 167-186).  Por ejemplo, la práctica de ejercicios aeróbicos con una duración de 20 a 30 minutos por día, de 3-5 veces por semana (ver Tablas 8).  Comúnmente los ejercicios que se incorporan en este nivel de recomendación incluyen caminar rápido, correr bicicleta, natación, y la práctica de deportes activos (baloncesto, tenis entre otros).

Tabla 8: Comparación entre entre las Recomendaciones Tradicionales y el Nuevo Enfoque para la Actividad Física.
  VARIABLE   MENSAJE ANTIGUO   MENSAJE NUEVO  

  Tipo de Actividad   Aeróbico
(Ej: caminar, ciclismo)
  Actividades Físicas Cotidianas y Recreativas
(Ej: trabajo en patio)
 

  Intensidad   50-85% de la FCresv   Intensidad moderada,
no necesariamente ejercicio vigoroso
 

  Duración   20 a 60 minutos   30 minutos,
no necesariamente continuo
 

  Frecuencia   3 a 5 días por semana   La mayoría de los días de la semana
(preferiblemente diario)
 
NOTA. De Guidelines for Exercise Testing and Prescription. 4ta ed.; (pp. 158-166), por American College of Sports Medicine, 1995, Philadelphia, PA: Lea & Febiger. Copyright 1995 por American College of Sports Medicine. "The Activity Pyramid and the New Physical Activity Recommendations" por J.A. Norstrom, y W. E. Conroy, 1995, The Bulleting, 39(2), p. 109. "Physical Activity and Public Health. A Recommendation from the Centers for Disease Control and Prevention and the American College of Sports Medicine" por R. R. Pate, et al, 1995, Journal of the American Medical Association, 273(5), p. 404.

Tercer Nivel: Actividades Recreativas y Desarrollo Muscular

        El próximo nivel de la Pirámide de Actividad Física se conoce como Actividades Recreativas/Flexibilidad y Fortaleza-Tolerancia Muscular.  Este nivel de la Pirámide se subdivide en tres categorías de actividad física.  La primera representa actividades físicas de naturaleza recreativa caracterizadas por ser de baja intensidad que resultan en poco gasto energético o calórico.  Algunas de las actividades físicas que se incluyen en esta categoría son el boliche, "softball", golf, entre otras.  La próxima categoría en este nivel de la Pirámide consiste en la práctica de actividades que involucren ejercicios de estiramiento. Finalmente, el tercer tipo de actividad física lo constituyen aquellas que desarrollen la fortaleza y tolerancia muscular.  Algunos ejemplos son las sentadillas, lagartijas, y ejercicios con resistencias o pesas.  Estos aspectos de la actividad física pueden acumularse/combinarse de dos a tres veces por semana.

Cuarto Nivel: Pico de la Pirámide

        Finalmente, se observa el Pico de la Pirámide, el cual incluye actividades sedentarias que deben ser a toda costa evitadas. El énfasis es de tratar de romper la rutina diaria inactiva mediante la incorporación de actividades físicas breves, tales como ejercicios de flexibilidad/calisténicos, y caminar.  Por consiguiente, se recomienda que las personas ejecuten sesiones cortas de actividades físicas durante períodos prolongados (e.g., media hora) de sedentarismo (vea Tablas 5 a 7 y Gráfico 3).

Tabla 9: Pirámide de Actividad Física.
 

NIVEL

  ACTIVIDAD FÍSICA SUGERIDA  

 

I - Base

 

Actividades físicas diarias de moderada intensidad que acumulen 30 minutos o más en la mayoría de los días de la semana.

 

 

II - Actividades Físicas Aeróbicas

 

Modelo tradicional para el diseño de actividades físicas y ejercicios cuantificados por variables específicas.

 

 

III - Actividades Recreativas/Flexibilidad
      y Fortaleza-Tolerancia

 

 

Actividades físicas recreativas de baja intensidad que resultan en poco gasto energético.

 
 

Ejercicios de estiramiento.

 
 

Actividades físicas que desarrollen la fortaleza y tolerancia muscular.

 
   

 

I - Pico

 

Actividades sedentarias que deben ser evitadas.

 

 

Tabla 10:
 

Indagar los intereses del participante:

 

    ¿Qué tipos de actividades físicas el participante disfrutará mejor?  
    ¿Está dispuesto el participante a ponerse un traje de baño?  
    ¿El participante estará más cómodo ejercitándose solo (parque, hogar), con un amigo(a) o en un grupo (gimnasio)?  

APLICACIONES CLÍNICAS DE LA PIRÁMIDE DE ACTIVIDAD FÍSICA

        Bajo el enfoque clínico, esta Pirámide ofrece un modelo sencillo a seguir para la prevención y terapéutica de las afecciones degenerativas que tanto sufre la sociedad, en general.  Todo se fundamenta hacia unas modificaciones sencillas de los estilos de vida.  Por ejemplo, las poblaciones con enfermedades crónicas de cuidado pueden iniciarse en actividades breves que acumulen 30 minutos diarios, según se describe en el primer nivel de la Pirámide.  Por otro lado, aquellas personas con dolencias degenerativas controladas, que tradicionalmente se han involucrado en actividades de naturaleza aeróbicas, pueden continuar su programa.  Esto realiza según se observa en el nivel de la pirámide que describe la incorporación de actividades aeróbicas de 2-3 veces por semana.

Tabla 11: Puntos Importantes que Enfatiza la Pirámide de la Actividad Física.
  La relación entre actividades físicas de baja intensidad (no solamente ejercicio) con buena salud.  
  Validación de las actividades físicas intermitentes acumuladas de episodios breves que totalizan 30 minutos a lo largo del curso de un día.  
  La importancia de permanecer activo físicamente durante la mayoría (o todos) los días de la semana.  
NOTA. Adaptado de: "The Activity Pyramid and the New Physical Activity Recommendations," por J. A. Norstrom, y W. E. Conroy, 1995, The Bulleting, 39(20), 111.

        La Pirámide de Actividad Física sólo debe servir de guía general para los participantes.  No se pueden imponer las actividades o ejercicios a los participantes sin previamente evaluar sus necesidades e intereses (ver Tablas 11).  Lo más importante consiste en proveer una variedad de actividades físicas, lo cual ayudará a mantener una alta motivación alta y adherencia al programa.

LA ESCALA CONTINUA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA

       En el 1996 se planteó otro modelo para fomentar el nuevo mensaje de actividad física (Hooper & Leoni, 1996).  Este concepto fue diseñado para facilitar la incorporación del mencionado primer enfoque de actividad física en los programas de ejercicios tradicionales (vea Gráfico 5).  Estos programas enfatizan estilos de vida activos y se encuentran dirigidos a: 1) erradicar conceptos erróneos que obstaculizan la práctica de actividades físicas; 2) difundir el mensaje que las personas sedentarias pueden ser activas físicamente mediante la simple modificación de sus estilos de vida, seleccionando aquellos más activos que acumulen 30 minutos o más de actividades físicas moderadas, sin la necesidad de involucrarse en programas vigorosos tradicionales; 3) identificar dónde se ubica el participante en la Escala Continua de Actividad Física; 4) a base de tal ubicación, planificar el programa de actividad física y 5) incorporar estrategias para la modificación del comportamiento dentro de la planificación del programa de actividad física (Hooper & Leoni, 1996).

Gráfico 5: Escala Continua de la Actividad Física. Modelo basado en la primera directriz de la actividad física. (De: "Physical Activity Continuum and the Surgeon General's Report", por Hooper, & Leoni, 1996, Journal of Physicval Education, Recreation, and Dance, 67(9), p. 63).

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CONCLUSIÓN

        El enfoque primigenio del 1995 enfatizó en los estilos de vida activos a través de la acumulación de actividades físicas diarias.  El total de las actividades físicas deben sumar 30 minutos o más por día.  Lo más importante del mensaje es que las personas se mantengan activas la mayoría de los días de la semana.  Estas recomendaciones se fundamentaron de los resultados de diversos estudios epidemiológicos que fueron revisados en aquel momento (Blair, 1995; Blair & Connely, 1996; Blair, Kampert, Kohl III, Barlow, Macedera, Paffenbarger, Jr, & Gibbons, 1996; Lee & Paffenbarger, Jr, 1996; Paffenbarger, Jr., Hyde & Wing, 1990; Pate et al., 1995; Slatterry, 1996; USDHHS, 1996).  En términos generales, estos estudios concluyeron que existe una relación entre actividades físicas (no solamente ejercicio) de baja intensidad y buena salud.  De las investigaciones epidemiológicos revisadas por Blair & Connelly (1996), se llegó a la conclusión de que las actividades físicas de moderada intensidad se encuentran asociadas con un mejoramiento en el nivel de la salud y menor riesgo de morbilidad y mortalidad al compararse con niveles bajos de actividad física o aptitud física.       

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REFERENCIAS

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Autor del artículo: Prof. Edgar Lopategui Corsino
Última actualización del artículo: 20 de julio de 2022