DIMENSIONES
DEL BIENESTAR |
Un alto
nivel de bienestar solo se alcanza cuando existe un balance y estado apropiado
de las diversas dimensiones que componen al bienestar. Los componentes
del bienestar son, a saber, lo físico, mental,
emocional,
social
y espiritual (véase Figura 1-2).
Figura 1-2:
Las Dimensiones del Bienestar. |
Bienestar Físico.
El bienestar físico se refiere al nivel de suceptibilidad a una
enfermedad, peso corporal, cuidado/agudeza visual, fortaleza, potencia,
coordinación, nivel de tolerancia y rapidez de recuperación.
La persona tiene la sensación (subjetiva) de que ninguno de sus
órganos o funciones se encuentran menoscabadas. Se caracteriza por
el funcionamiento eficiente del cuerpo, resistencia a enfermedades, la
capacidad física de responder apropiadamente a una diversidad de
eventos y un nivel adecuado de aptitud física. En muchas situaciones,
la dimensión física puede ser la más importante. En
la mayoría de los programas de bienstar y aptitud física
(establecidos o para ser mercadeados) el enfoque o base es el bienestar
físico como el instrumento principal diseñado para operar
el organismo humano.
Bienestar Mental o
Inteletual. Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS), el bienestar mental representa aquella capacidad requerida para
mantener relaciones armoniosas con los demás, satisfacer necesidades
instintivas potencialmente en conflicto, sin lesionar a otras personas
y ser capaz de participar en las modificaciones positivas del ambiente
físico y social. El bienestar mental es la habilidad de:
-
Aprender y poseer capacidades intelectuales.
-
Procesar información y actuar en base a ella.
-
Clarificar valores y creencias.
-
Ejecutar la capacidad de tomar decisiones bien pensadas.
-
Entender las ideas nuevas.
Toda persona con
un apropiado bienestar mental posee un equilibrio interior, intelectual
y afectivo. El individuo vive satisfecho de sí mismo, se siente
bien con relación a las demás personas y puede hacer frente
a las exigencias de la vida.
Bienestar Social.
Se refiere a la habilidad de interaccionar bien con la gente y el ambiente,
habiendo satisfecho las relaciones interpersonales. Puede considerarse
como "gracias" o destrezas sociales o una perspicacia social. Aquellos
que poseen un apropiado bienestar social pueden integrarse efectivamente
en su medio social. Se caracteriza por buenas relaciones con otros, una
cultura apoyadora y adaptaciones exitosas en el ambiente.
Bienestar Emocional.
El bienestar emocional representa la habilidad de controlar las emociones,
es decir, sentirse cómodo al expresarla y de realizarlo en forma
apropiada. Las características emocionales que propician el crecimiento
y desarrollo adecuado en la vida emocional del ser humano incluyen la capcidad
para controlar efectivamente el estrés negativo (véase capítulo
4), el ser flexible y el compromiso para resolver conflictos. La gente
que consistentemente tratan de mejorar su bienestar emocional tienden a
disfrutar mejor la vida.
Bienestar Espiritual.
No por ser el último componente discutido sea el menos importante.
De hecho, en mi opinión es uno de los más importantes, puesto
que es la base para que los demás componentes puedan funcional adecuadamente.
Básicamente, significa aquellas creencias y prácticas religiosas.
Implica la creencia en una fuerza unificante (de un ser supremo). Para
algunos, dicha fuerza será la naturaleza, para otros serán
las leyes científicas y para los cristianos será la fuerza
divina de DIOS. El bienestar espiritual representa la habilidad
para descubrir y articular un propósito personal en la vida. Es
aprender, cómo experimentar amor, el disfrute, paz y sentido de
logro (autorealización). Las personas con un óptimo bienestar
espiritual contínuamente intentan ayudar a otros para que alcancen
su potencial máximo. Incluye, las relaciones con los seres vivientes,
la función de una dirección espiritual en la vida de cada
individuo, la naturaleza del comportamiento humano y la disposición
y complacencia para servir a otros.
Más recientemente,
se ha sugerido la posiblidad de la existencia de otro tipo de dimensión
que integra al bienestar. Nos referimos al bienestar ocupacional
(Edlin, Golanty, & Brown, 1999, p. 7). El ser humano tiene que trabajar
para poder sobrevivir. No obstante, en muchas ocasiones el trabajador atraviesa
por una serie de problemas psicosociales y ambientales que eventualmente
pueden afectar negativamente el bienestar del empleado. Por lo tanto, el
bienestar cocupacional o industrial se refiere a la capacidad de poder
llevar a cabo con disfrute, seguridad y con la menor cantidad de contaminantes/tóxicos
ambientales las tareas diarias que requieren cuplir los trabajadores de
una empresa. Significa poder razonar críticamente, resolver problemas
y comunicarse efectivamente entre sus compañeros de trabajo y supervisores.
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